sábado, 6 de marzo de 2021

Respiro...

Respiro cada tibieza en forma de suspiros. Cada gramo de azufre en forma de minusvalía. Cada micro gramo de Radio que me hace fluorescente en las melancólicas noches de mi desvario.


Camino...

Camino irremediablemente hacia su lava, incandescente, que me abraza, a través de su cornisa escarpada a fuego y ceniza, deleitándome en cada grieta de su vieja alma dolorida.

Y salto...

Salto al vacio. El cráter me conduce directamente a su centro gravitatorio, desintegrando cada puto átomo de mi existencia. Produciéndose una implosión, justo ahí, dónde tú ya sabes...









No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.