lunes, 23 de agosto de 2021

La lengua en un reloj de arena hecha saliva.

Nudos que estrangulan amígdalas.

Visceras escupiendo chillidos.

Realidades etéreas.

Sueños eternos.


(No pienso ir a mi sepultura)






sábado, 14 de agosto de 2021

 Toda flor puede sobrevivir en cualquier jardín; llegar a flocer en todo su esplendor y belleza eso es otro tema. En esta vida no todo son flores, siempre habrán plantas Gimnospermas con el afán de conquistar la mayor extensión de terreno, sin tener la necesidad de florecer, tansolo proyectarse en sí mismas, sin lazos que le ahoguen. Esas son las plantas más peligrosas para cualquier jardín, porque desean ser libres y, a la vez, depender del suelo más fértil para arraigar sus raíces y poder expandir sus mejores semillas mecidas al capricho del viento, sin miedo a que sean envenenadas.


Y, sin embargo, yo sigo esperando la llegada de esa semilla en una tierra estéril, consultando cada día el horario de las mareas. Sé que el océano regresará algún día y podré tatuar mi esencia justo donde su alma dibuje el placer de sus aguas.

Mientras tanto recogeré caracolas...









jueves, 5 de agosto de 2021

 Sólo quién se conoce realmente puede llegar a consensuar. Y no. Nadie tiene esa capacidad. Dejaríamos de sentir emociones, convirtiéndonos en seres autosuficientes sin tener la necesidad de relacionarnos. Sin embargo, nuestra entropía nos mantiene en un estado etéreo, gererando un mar de dudas y, quién duda, no puede llegar al consenso, tansolo degradar la realidad. Y alguien cuyo propósito es salir a flote bajo una etiqueta para cambiar la realidad a su antojo, jamás lo hace para quererte más a ti, si no para quererse él dos veces creyendo estar a la altura. Por eso odio cualquier etiqueta o verdad absoluta. Y el problema de no estar a la altura no es cuestión de tamaño, si no de profundidad. Nos limitamos a medir desde el suelo y olvidamos las raíces. Y las suyas están llenando de primaveras todos los caminos que aún, no me he atrevido a recorrer...