jueves, 15 de abril de 2021

Nunca dejo de pensar en ti. Me duele, y no sabes cuánto, que otro logre hacerte sentir más que yo. Sé que puede sonar a que soy una persona insegura, pero estoy seguro de ello. Te siento en cada puto átomo y pensamiento de mi ser...

Quizás me haya obsesionado con demostrarte lo mucho que te necesito en mi vida, sin pensar que puedo agobiarte o anularte como persona. Sé que te has hecho a ti misma antes de conocernos, mas sólo me queda acompañarte...

Soy de tu necesidad. Lo veo en tus gestos, en tu mirada, en el sillón del copiloto cada vez que conduzco y en como se te eriza la piel cuando te rozo. Sobran las palabras. Pero mis ansias de ti, hace que se miscele mi necio cerebro junto a tu loco corazón...

Y cómo soplarte todos los remolinos que despiertas dentro de mí. Y cómo salpicarte que eres la tirita que sana todas mis heridas, para que comprendas que en la bidireccionalidad está lo infinito. Lo llevamos grabado en forma adagio...

Decía Oscar Wilde que la música nos revela un pasado personal que hasta ese momento ignorábamos. Y yo te digo, mi niña, que no hay mayor revelación que la de estar sintiendo como cada semicorchea tuya hace vibrar toda mi alma. ¡qué sabrán los chocolateros de hacer una fundue! ¡qué sabrá el infierno de despertar anhelando tu fragancia! La que dibuja peces luna, atunes y escorpiones en una nube. Y es justo ahí donde quiero estar, contigo... (Y que un cucut sea testigo de nuestras ansias)

Ahora ya lo sabes...
Ahora ya lo sentimos...
Ahora todo; ahora nada...






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.